viernes, 2 de septiembre de 2011

Cuando te vi.

Para Nice que ama el romanticismo.

Recuerdo que cuando te vi,
te vi de nuevo,
ya no joven, ni atlético, ni recio,
pero con el alma en los ojos
los mismos de aquellos tiempos.

Recuerdo que cuando te vi
detúvose el tiempo en seco
y se plantó mi corazón porfiado
en negativa absoluta de mi
y en carrera loca tras de ti
como siempre,
como siempre.

Recuerdo que cuando me viste
también detuviste la marcha
y los años pasaron entre nosotros,
el silencio nos rodeo de nuevo
con la respiración agitada
y el gesto en suspenso,
el suspenso de los besos que no fueron,
de los abrazos que no fueron,
de los momentos que no fueron
y del lento crepitar de la leña
que quema el tiempo
dejando ceniza en la escarcha.

Fue hacia ti entonces,
tomó tu mano y te llevó consigo
te guió, te alejó, te acercó.
En ese pestañeo me escondí,
caminé, ligero el paso en huida,
como huyo de ti ahora
cuando intento dejar de sentir
lo que sentí,
cuando te vi.

domingo, 28 de agosto de 2011

Inconsciente personal y colectivo.

Una idea de mi vive en ti,
vive y se quedará con lo que de mi ves.
Un reflejo de mi,
como un destello en la ventana,
permanece en ti
y tu corazón me guarda.

Un eco de mi,
como una gota en una fuente,
susurra en tu memoria mi consejo
y te sostiene.

El susurro de mi,
la estela de mi presencia,
el roce de mi mano,
la obra de mi ser,
prevalecerán en tu historia
pulsarán tu inconsciente
y vivirán por siempre,
como los maestros de mis ancestros
viven en mi:
anónimos, invisibles pero eternos.

Ser maestro es encontrar la trascendencia.

Verdad.

No te amé por quién eres,
sino por lo que podías ser:
un prospecto, una promesa o menos,
una posibilidad.

Soñé que podría cambiarte,
hacer de ti la imagen perfecta,
componer en tu ser la idea
y armar para mi un ideal.

Niña egoísta.

En la soledad de tu ausencia crecí,
en el dolor de tu recuerdo maduré
y en el espacio inexistente de tu abrazo
te encontré, te reconocí y te amé.

La vida comienza de nuevo,
con las flores de los ciruelos se anuncia
y tú vuelves y yo vuelvo,
un yo nuevo, maduro, respetuoso
y libre.

Siempre el amor entre nosotros,
siempre la libertad y el silencio.

sábado, 18 de junio de 2011

En el día del padre.

Hoy no quiero ni pienso
dedicarte una oda
ni alabar a los astros
al mar o a las olas.

Hoy no quiero mentirme
ni quiero llorarte
no quiero que caigas
en la emoción fácil.

Hoy quiero mirarte
directo a los ojos
y encontrar en tu alma
el mensaje que busco.

Porque eres tan joven
que a veces me impacta
verte recién
sembrando esperanzas.
Verte soñando,
verte imaginando,
deseando que tus hijos
vuelen tan alto
justo allí
donde tú no has volado.

Por eso te miro
y mi voz es sincera
porque quiero decirte
verdades tan ciertas
que me enseñaron las canas
que no disimulo
y que si de algo saben
es de errores y triunfos.

Te digo primero:
calma la prisa
no intentes tener
respuestas precisas
no creas que puedes
cambiar su mundo
ni puedes a fuerza
torcer su rumbo
que la libertad
es palabra sagrada
y a ti te toca
enseñarle a cuidarla.

Te digo segundo:
calma las ganas
de hacer de su vida
una vida soñada.
Que nada le falte,
que nada le dañe
porque es imposible
y desde ya descansa
que con tus manos,
tu tiempo
y tus besos
le basta.

Te digo tercero:
no creas que puedes
mantenerte en lo alto
como un superhéroe
porque eres humano
y tu esencia no sabe
de perfecciones divinas
así es que no trates
de inculcarle valores
que en tu vida no caben.

Sé consecuente
con tu condición
de hombre y de padre
de amigo y de amor.
Respeta tu vida
y lo que ella formó
no dejes que nadie
opaque tu sol
porque las obras del hombre
hablan por él
y tu hijo es tu obra
no lo dejes de creer.

Respira profundo
y recurre al amor,
encuentra en él
la respuesta mejor.
Que su sabiduría
ilumine tu andar
alumbre tus ojos
para que puedas mirar
con dulzura y paciencia
su caminar.

Ten fuerza y temple
se siempre valiente
que valor ya tuviste
al traerlo al presente.

Y si la vida te deja sin norte
mira al pasado y recuerda al hombre
que te enseñó los valores
que hoy proclamas
recuerda la fe con que te miraba
y vuelve siempre a levantarte con garra
que un hombre bueno
en la vida no transa
y tú eres un hombre
bueno del alma.

Por eso te digo
hoy bendigo a la vida
por traerte a mi lado
y entregarme la dicha
de conocerte y quererte
amigo del alma.

viernes, 13 de mayo de 2011

Para mis alumnos.

Cuando estés cansado
y quieras rendirte
recurre a tu fuerza interior
a es mar de energía
que tienen tus años
y vuelve a creer con valor.

Cuando el día oscurece
y no sabes qué hacer
no pienses que todo acabó,
mira hacia adentro,
respira profundo
y vuelve a creer con valor.

Cuando la vida parezca
un montón de problemas
y sientas que no puedes más,
recuerda que siempre
en tu camino
alguien cree que puedes volar.

Porque hoy eres joven
comienza tu vida
y a veces no sabes qué hacer.
El mundo se muestra
brillante y confuso
y el futuro es un gran "No sé".

No busque afuera
mira hacia adentro
hacia el fondo de tu corazón.
Allí donde yace
tu esencia profunda
allí donde vive el amor.

Y desde allí adentro
decide el camino
y comienza con fuerza a soñar
y no olvides nunca
que querer no es poder
querer es siempre luchar.

Camina conmigo
te tiendo mi mano
mi hombro y mi vida
una guía serán
porque eres mi alumno
y yo tu maestra
y mi vocación
en ti se hace verdad.

No olvides quien eres
recuerda a tus padres
y no temas la vida enfrentar
Que el fracaso sea
una lección aprendida
y no dejes que nada
detenga tu andar.

Porque eres el dueño
de tu propio destino
cree y camina
con fuerza y valor.
Defiende tus sueños
y lucha con ganas
y recuerda que en ti
hoy creo yo.

Cree en ti
como yo creo en ti
y no olvides nunca
nunca
que aquí estoy.

sábado, 7 de mayo de 2011

Noche.

Miro y nada, decido caminar hasta la esquina, encontrar un taxi a estas horas sería un milagro en esta ciudad. Hace frío, acomodo el libro bajo el brazo y camino sin muchas ganas. Prendo un cigarrillo, lo miro y pienso en ti, hasta eso me arruinaste.

Es tarde, muy tarde, un par de horas y amanecerá. Estoy lejos de casa. Desde que te fuiste no he podido volver a casa, queda cada vez más lejos.

Pedías demasiado. Mujeres, lo quieren todo o nada, quieren el diálogo y las explicaciones, preguntan por qué y no aceptan el silencio por respuesta, piden siempre más, que se las llame, las conforte, las consuele y las entienda... para eso búsquense una mina.

No soy fácil, rayo en el autismo, desconfío de mi sombra y sobre todo de mis propias decisiones. Y tú querías que te hablara de mi.

Ahora en silencio camino mirando el piso pensando que si tal vez me hubiera abierto un poco, que tal vez compartir algo de mi, no sé, algo de mi historia de mi esencia, algo más que mi presente te habría dado una señal de que valgo la pena. Pero no pudiste entender que compartir mi tiempo y mi soledad contigo era una muestra de mi inmenso amor por ti. Ahora hasta fumar te trae a mi memoria cuando arriscabas la nariz y rechazabas besarme. Sigo caminando, falta mucho para llegar a casa, no sé cuánto y con mi bota aplasto el cigarrillo a medio consumir. Aprieto las manos en los bolsillos, el frío me cala hondo y miro por si viene un taxi. Nada.

domingo, 1 de mayo de 2011

Hora de Colación.

- ¿Pa' qué pretender ser algo que no eres? -dijiste sin mirarme después de sorber tu bebida- no le veo el sentido, además es patético porque todos se dan cuenta. Es algo así como los piojos resucitados, Chile es un país muy chico donde todos los hueones que importan se conocen, si no eris de esos no existís y punto.

- Pero no se trata de ser quien no erís, es cuestión de surgir en la vida, ser "alguien"-yo intentaba responder sin mucho éxito- no sé si me entendís... ser alguien en la vida, como eso que te dicen tus viejos "estudia hueón para que seai alguien en la vida".

- Y por eso tenemos un montón de resentidos, de esos que tiran piedras de los pasos peatonales a los autos, porque son un símbolo de lo que no van a ser... -mascaste tu hamburguesa- típico arribismo chileno.

- Típico... -dije no muy seguro mientras terminaba la última papa frita-.

- ¿Te convencí?

- No sé hueón, me deprimiste, siento que no voy a ser nada más que esto, a las finales terminaré pateando piedras como en la canción de los prisioneros... mientras no se las tire a los autos...

- No hueón, ¿sabes por qué no tirarás piedras?

- No... ¿por?

- Porque no poh hueón, ni tú ni yo estamos pa' eso. Porque ni tú ni yo haremos nada más que esto, porque el resto nos importa tan poco que ni pa' tirarles piedras nos alcanza.

- Cierto, nos importan poco.

- Nada.

- ¿Vamos?

La hora de colación terminaba, debíamos volver a la bodega, otras tantas horas más de cargar hueás, para terminar sin espalda y volver muertos a la casa. Para ganar menos del mínimo, porque ni cuarto medio tenemos así es que no nos queda más que esto, en eso tienes razón, la bodega y la hora de colación en el Mc' Donalds, nada más.

martes, 26 de abril de 2011

Ciudad inhóspita.

Santiago es lejos la peor de todas las ciudades que he conocido (reconozco que soy pueblerina y jamás he salido del país, temo que si lo haga me deprima más lo que encuentre), donde se refleja a fondo el clasismo de Chile. Si eres pobre, pobre de ti y arréglatelas como puedas. Si eres rico ¡bravo! bacán Santiago, buenas tiendas, mucha actividad, carretes y paseos por montón, buenos restaurantes, lo que quieras...
Siempre decimos que somos solidarios, pero la solidaridad se manifiesta sólo en condiciones de catástrofe o cuando la teletón nos manipula la culpa (no me lo nieguen, analícese y argumente si quiere opinar lo contrario) pero en lo cotidiano... las pinzas, cero posibilidad, cada uno se labra su futuro y su presente y que se joda si a todos nos toca bancarnos lo que nos tocó vivir. Linda solidaridad.
Ayer vi a una señora en un mall, de esos enmicados llenos de neones y mal gusto, se paseaba por las mesas buscando las sobras para sentarse después a comer. Pucha que somos solidarios los chilenos.

miércoles, 20 de abril de 2011

Estrellita mía.

Estrellita mía,
estrellita nueva,
tú que viajas libre
sobre la marea
deja que te cuente
mis historias viejas.

Estrellita mía,
estrellita bella,
tú que sonríes siempre
aunque el frío duela
deja que te cuente
historias serenas.

Deja que te diga
que cuando naciste
de colores nuevos
se vistieron los delfines.
Que saltaron alto
todas las luciérnagas
para festejar
a la nueva estrella.
Que la luna enferma
de envidia moría
al ver tus ojos bellos
tu brillo quería.
Que todas las rosas
en suspiro profundo
bañaron de aromas
el cielo nocturno
para ti mi estrellita,
mi niña pequeña
que hoy ríes y corres
y viajas serena
atravesando laderas
océanos y mareas
para venir a abrazarme
bajo esta luna llena.

Estrellita mía,
estrellita bella
tú que vuelas libre
sobre las mareas
no dejes mi corazón
en tanta tristeza
y vuelve pronto a verme
en esta nuestra tierra
que se viste de fiesta
cada vez que llegas.

Estrellita mía
estrellita bella
que hoy cantas y ríes
al lado de otra estrella
brillen siempre juntos
sobre la marea.

domingo, 17 de abril de 2011

Cumpleaños.

Dicen que el tiempo no pasa por ti, que estás igual. Los amigos se reúnen en torno tuyo a festejar este nuevo cumpleaños. Recibes regalos y sonríes para las fotos, los flashes se suceden y yo te miro desde lejos, sostengo mi copa y espero.

Cuando nos vimos no sonaron campanas, no se iluminó el cielo ni escuchamos violines. Cuando nos conocimos éramos dos niños en nuestros cochecitos empujados por nuestras madres. Desde entonces que nos vemos casi a diario, compartiendo vacaciones, sarampión y paperas. No hay nada de ti que no conozca, nos bañaron juntos tantas veces. No hay novedad.

Sin embargo me captura tu alma, me revuelve la vida escucharte decir mi nombre y sin importar cuánto conozca tu cuerpo ni cuántas siestas dormimos abrazados, aún me cautivas. Por eso me destruye verte a su lado, de novia con el idiota, ese que todos dicen que espera este cumpleaños para pedirte matrimonio. Este que te mira, te abraza y besa tu mejilla con su sonrisa estúpida; porque sabes que lo es, que lo quieres porque es "fácil de llevar", "liviano, no como tú que tienes que pensarlo todo todo el tiempo, eso me cansa" y por no cansarte sigues a su lado mientras yo te miro desde mi rincón y sostengo mi copa llena en espera del brindis cuando digas que aceptas casarte y dejarme solo, condenado a mirar la copa llena sin poder beber hasta que la sed de ti me mate.

Alguien golpea una copa con un tenedor, todos te rodean, se hace el silencio, yo te miro y tú me esquivas confirmando que lo que pienso es cierto. Sin dejar de mirarte, espero por el milagro de que tu orgullo se quiebre y aceptes que me amas, aunque en el fondo sé que hace mucho que dejé de creer.

sábado, 16 de abril de 2011

Amorcito mío.

Cuando la brisa del mar no me hable de ti
y el silencio de la roca no me traiga tu mirada.
Cuando las olas dejen de parecerme tristes
y el rumor de las barcazas no azote mi memoria,
entonces podré despedirme.

Podré compensar el vacío,
con una nueva sonrisa.
Podré alimentar las horas,
con una nueva esperanza.
Podré escribir versos nuevos,
con una nueva mirada
y podré decirte en susurros
que mi espíritu te abraza,
amorcito mío.

Pero aún ese día no ha llegado
y mi mirada te busca en las olas
y mi silencio es un grito de angustia
que espera en vano respuesta de las rocas.
Porque tu cuerpo pequeño no vuelve,
no vuelven tus huesos a mis manos,
no vuelve tu silueta tan querida,
ni tus ojos, ni tu pelo, ni tus brazos.

Suspire entonces mi alma sin consuelo,
en las huellas y en la arena quede mi llanto
porque mi niño que se durmió una noche
hoy juega entre sirenas y sargazos
escondido entre algas y corales
acunada su siesta por las olas
mientras yo, su madre, no descanso
de llorar y esperar que la marea
lo traiga, de vuelta, a mis brazos.

jueves, 7 de abril de 2011

Te maldigo.

Halago tu mirada, tus gestos, tu andar. Me distraigo del resto y me concentro en ti, evito el quehacer inútil y reposo en la penumbra concentrado en tu esencia que yace en mis ropas mientras mi memoria se desata en tu recuerdo.

¿Dónde estás?

No dejaste nada más que estos días oscuros de pensar obsesivo y mi inutilidad para enfrentarme a la vida y al cotidiano, a la estupidez del mundo y sus seres que me parecen insípidos porque te llevaste todo el sabor de la vida y la humanidad a la tumba.

Te fuiste y no me dejaste nada, te fuiste y te maldigo.