viernes, 13 de mayo de 2011

Para mis alumnos.

Cuando estés cansado
y quieras rendirte
recurre a tu fuerza interior
a es mar de energía
que tienen tus años
y vuelve a creer con valor.

Cuando el día oscurece
y no sabes qué hacer
no pienses que todo acabó,
mira hacia adentro,
respira profundo
y vuelve a creer con valor.

Cuando la vida parezca
un montón de problemas
y sientas que no puedes más,
recuerda que siempre
en tu camino
alguien cree que puedes volar.

Porque hoy eres joven
comienza tu vida
y a veces no sabes qué hacer.
El mundo se muestra
brillante y confuso
y el futuro es un gran "No sé".

No busque afuera
mira hacia adentro
hacia el fondo de tu corazón.
Allí donde yace
tu esencia profunda
allí donde vive el amor.

Y desde allí adentro
decide el camino
y comienza con fuerza a soñar
y no olvides nunca
que querer no es poder
querer es siempre luchar.

Camina conmigo
te tiendo mi mano
mi hombro y mi vida
una guía serán
porque eres mi alumno
y yo tu maestra
y mi vocación
en ti se hace verdad.

No olvides quien eres
recuerda a tus padres
y no temas la vida enfrentar
Que el fracaso sea
una lección aprendida
y no dejes que nada
detenga tu andar.

Porque eres el dueño
de tu propio destino
cree y camina
con fuerza y valor.
Defiende tus sueños
y lucha con ganas
y recuerda que en ti
hoy creo yo.

Cree en ti
como yo creo en ti
y no olvides nunca
nunca
que aquí estoy.

sábado, 7 de mayo de 2011

Noche.

Miro y nada, decido caminar hasta la esquina, encontrar un taxi a estas horas sería un milagro en esta ciudad. Hace frío, acomodo el libro bajo el brazo y camino sin muchas ganas. Prendo un cigarrillo, lo miro y pienso en ti, hasta eso me arruinaste.

Es tarde, muy tarde, un par de horas y amanecerá. Estoy lejos de casa. Desde que te fuiste no he podido volver a casa, queda cada vez más lejos.

Pedías demasiado. Mujeres, lo quieren todo o nada, quieren el diálogo y las explicaciones, preguntan por qué y no aceptan el silencio por respuesta, piden siempre más, que se las llame, las conforte, las consuele y las entienda... para eso búsquense una mina.

No soy fácil, rayo en el autismo, desconfío de mi sombra y sobre todo de mis propias decisiones. Y tú querías que te hablara de mi.

Ahora en silencio camino mirando el piso pensando que si tal vez me hubiera abierto un poco, que tal vez compartir algo de mi, no sé, algo de mi historia de mi esencia, algo más que mi presente te habría dado una señal de que valgo la pena. Pero no pudiste entender que compartir mi tiempo y mi soledad contigo era una muestra de mi inmenso amor por ti. Ahora hasta fumar te trae a mi memoria cuando arriscabas la nariz y rechazabas besarme. Sigo caminando, falta mucho para llegar a casa, no sé cuánto y con mi bota aplasto el cigarrillo a medio consumir. Aprieto las manos en los bolsillos, el frío me cala hondo y miro por si viene un taxi. Nada.

domingo, 1 de mayo de 2011

Hora de Colación.

- ¿Pa' qué pretender ser algo que no eres? -dijiste sin mirarme después de sorber tu bebida- no le veo el sentido, además es patético porque todos se dan cuenta. Es algo así como los piojos resucitados, Chile es un país muy chico donde todos los hueones que importan se conocen, si no eris de esos no existís y punto.

- Pero no se trata de ser quien no erís, es cuestión de surgir en la vida, ser "alguien"-yo intentaba responder sin mucho éxito- no sé si me entendís... ser alguien en la vida, como eso que te dicen tus viejos "estudia hueón para que seai alguien en la vida".

- Y por eso tenemos un montón de resentidos, de esos que tiran piedras de los pasos peatonales a los autos, porque son un símbolo de lo que no van a ser... -mascaste tu hamburguesa- típico arribismo chileno.

- Típico... -dije no muy seguro mientras terminaba la última papa frita-.

- ¿Te convencí?

- No sé hueón, me deprimiste, siento que no voy a ser nada más que esto, a las finales terminaré pateando piedras como en la canción de los prisioneros... mientras no se las tire a los autos...

- No hueón, ¿sabes por qué no tirarás piedras?

- No... ¿por?

- Porque no poh hueón, ni tú ni yo estamos pa' eso. Porque ni tú ni yo haremos nada más que esto, porque el resto nos importa tan poco que ni pa' tirarles piedras nos alcanza.

- Cierto, nos importan poco.

- Nada.

- ¿Vamos?

La hora de colación terminaba, debíamos volver a la bodega, otras tantas horas más de cargar hueás, para terminar sin espalda y volver muertos a la casa. Para ganar menos del mínimo, porque ni cuarto medio tenemos así es que no nos queda más que esto, en eso tienes razón, la bodega y la hora de colación en el Mc' Donalds, nada más.