domingo, 1 de mayo de 2011

Hora de Colación.

- ¿Pa' qué pretender ser algo que no eres? -dijiste sin mirarme después de sorber tu bebida- no le veo el sentido, además es patético porque todos se dan cuenta. Es algo así como los piojos resucitados, Chile es un país muy chico donde todos los hueones que importan se conocen, si no eris de esos no existís y punto.

- Pero no se trata de ser quien no erís, es cuestión de surgir en la vida, ser "alguien"-yo intentaba responder sin mucho éxito- no sé si me entendís... ser alguien en la vida, como eso que te dicen tus viejos "estudia hueón para que seai alguien en la vida".

- Y por eso tenemos un montón de resentidos, de esos que tiran piedras de los pasos peatonales a los autos, porque son un símbolo de lo que no van a ser... -mascaste tu hamburguesa- típico arribismo chileno.

- Típico... -dije no muy seguro mientras terminaba la última papa frita-.

- ¿Te convencí?

- No sé hueón, me deprimiste, siento que no voy a ser nada más que esto, a las finales terminaré pateando piedras como en la canción de los prisioneros... mientras no se las tire a los autos...

- No hueón, ¿sabes por qué no tirarás piedras?

- No... ¿por?

- Porque no poh hueón, ni tú ni yo estamos pa' eso. Porque ni tú ni yo haremos nada más que esto, porque el resto nos importa tan poco que ni pa' tirarles piedras nos alcanza.

- Cierto, nos importan poco.

- Nada.

- ¿Vamos?

La hora de colación terminaba, debíamos volver a la bodega, otras tantas horas más de cargar hueás, para terminar sin espalda y volver muertos a la casa. Para ganar menos del mínimo, porque ni cuarto medio tenemos así es que no nos queda más que esto, en eso tienes razón, la bodega y la hora de colación en el Mc' Donalds, nada más.

No hay comentarios: