Hoy no quiero ni pienso
dedicarte una oda
ni alabar a los astros
al mar o a las olas.
Hoy no quiero mentirme
ni quiero llorarte
no quiero que caigas
en la emoción fácil.
Hoy quiero mirarte
directo a los ojos
y encontrar en tu alma
el mensaje que busco.
Porque eres tan joven
que a veces me impacta
verte recién
sembrando esperanzas.
Verte soñando,
verte imaginando,
deseando que tus hijos
vuelen tan alto
justo allí
donde tú no has volado.
Por eso te miro
y mi voz es sincera
porque quiero decirte
verdades tan ciertas
que me enseñaron las canas
que no disimulo
y que si de algo saben
es de errores y triunfos.
Te digo primero:
calma la prisa
no intentes tener
respuestas precisas
no creas que puedes
cambiar su mundo
ni puedes a fuerza
torcer su rumbo
que la libertad
es palabra sagrada
y a ti te toca
enseñarle a cuidarla.
Te digo segundo:
calma las ganas
de hacer de su vida
una vida soñada.
Que nada le falte,
que nada le dañe
porque es imposible
y desde ya descansa
que con tus manos,
tu tiempo
y tus besos
le basta.
Te digo tercero:
no creas que puedes
mantenerte en lo alto
como un superhéroe
porque eres humano
y tu esencia no sabe
de perfecciones divinas
así es que no trates
de inculcarle valores
que en tu vida no caben.
Sé consecuente
con tu condición
de hombre y de padre
de amigo y de amor.
Respeta tu vida
y lo que ella formó
no dejes que nadie
opaque tu sol
porque las obras del hombre
hablan por él
y tu hijo es tu obra
no lo dejes de creer.
Respira profundo
y recurre al amor,
encuentra en él
la respuesta mejor.
Que su sabiduría
ilumine tu andar
alumbre tus ojos
para que puedas mirar
con dulzura y paciencia
su caminar.
Ten fuerza y temple
se siempre valiente
que valor ya tuviste
al traerlo al presente.
Y si la vida te deja sin norte
mira al pasado y recuerda al hombre
que te enseñó los valores
que hoy proclamas
recuerda la fe con que te miraba
y vuelve siempre a levantarte con garra
que un hombre bueno
en la vida no transa
y tú eres un hombre
bueno del alma.
Por eso te digo
hoy bendigo a la vida
por traerte a mi lado
y entregarme la dicha
de conocerte y quererte
amigo del alma.