Llegó con su manita fracturada y aún sangra. Dicen que no hay remedio más que amputarla y sería imposible mantenerla tranquila para recuperarse, no se puede ir contra la naturaleza.
Aprendió a caminar con tres patas, a subir muebles y trepar a las camas. Aprendió a subir techos y también a defenderse. Parió a sus tres crías y hoy reina desde el trono de la supervivencia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario